Auf der Fahrt von den USA nach Kolumbien gehen bei einem Sturm mehrere Matrosen über Bord eines Kriegsschiffes. Nur einem gelingt es, ein Rettungsfloß zu erreichen. Voller Spannung durchlebt der Leser mit dem Schiffbrüchigen zehn Tage auf diesem Floß, erfährt die Bedrohung des Meeres, die Glut der Sonne, das Verlorensein in der Weite der Karibik, den Kampf gegen die Zeit, gegen angreifende Haie, Hunger, Durst. Man erlebt die Angst eines Menschen, der sich verloren glaubt und dennoch nicht aufgibt, den eisernen Willen eines Mannes, der leben will und der es schafft, das Land zu erreichen.
Gabriel Garcia Marquez begegnete dem Schiffbrüchigen nach der Rettung und schrieb nach dessen Erzählung diesen ungewöhnlichen Bericht.
El periplo desnudo y descarnado de un marinero a la deriva. Y el relato que le costó el exilio a Gabriel García Márquez. 'Mi libro preferido, y el primero que escribí.' Gabriel García Márquez Con este libro, Gabriel García Márquez se descubrió a sí mismo como un narrador. Sin embargo, la intención primera era escribir un reportaje sobre un hombre, Luis Alejandro Velasco, que estuvo diez días a la deriva en una balsa mecida por el mar Caribe. El futuro Nobel de Literatura y entonces joven reportero que era García Márquez escuchó el relato de los hechos de boca de su protagonista y los transformó, tal vez sin pretenderlo, en un prodigioso ejercicio literario, una narración escueta y vigorosa donde late el pulso de un gran escritor. La publicación por entregas del reportaje en El Espectador de Bogotá supuso un alboroto político considerable -se revelaba la existencia de contrabando ilegal en un buque de la Armada colombiana, lo que costó la vida de siete marineros y el naufragio, más afortunado, de Velasco- y el exilio para su autor. 'El 22 de febrero nos anunció que regresaríamos a Colombia. Teníamos ocho meses de estar en Mobile, Alabama, Estados Unidos, donde el A.R.C. Caldas fue sometido a reparaciones electrónicas y de sus armamentos. En los días de franquicia hacíamos lo que hacen todos los marineros en tierra: íbamos al cine con la novia y nos reuníamos después en Joe Palooka, una taberna del puerto, donde tomábamos whisky y armábamos una bronca de vez en cuando.' La crítica dijo... 'Su narración más perfecta.' El País