Niza en invierno. Llueve y los café s está n fantasmagó ricamente vací os. Esta historia que desemboca en la Costa Azul fuera de temporada se origina en las playas fluviales del Marne, donde el narrador conoce a Sylvia. Y su relato incluye unas cuantas preguntas que no siempre tienen una respuesta fá cil: por qué ha llegado la pareja a Niza? De qué huye? Qué papel desempeñ a en todo ello el diamante llamado la Cruz del Sur? Quié nes son en realidad esa extrañ a pareja de americanos ricos cuyo apellido es Neal? En qué circunstancias murió el actor Aimos? Quié n es realmente Villecourt, con el que Sylvia estaba supuestamente casada cuando la conoció el narrador?
En esta novela de personajes en penumbra son tambié n fundamentales los escenarios y la atmó sfera: el viejo Hotel Majestic, el Negresco, una pensió n, la ruinosa fachada del cine Forum, un restaurante sin clientes, un coche con matrí cula diplomá tica, el descuidado jardí n de una villa. . .
Domingos de agosto narra una historia de amor que es al mismo tiempo una historia policí aca en la que se adivinan ecos del fatalismo crepuscular de Simenon. La novela es una muestra superlativa de la capacidad evocadora de Modiano, de su magistral manejo de la ambigü edad, la elipsis y los misterios intuidos o apenas desvelados, mecanismos con los que construye un universo narrativo propio e inimitable.
'Hay un estilo, un tono, unas obsesiones que só lo le pertenecen a é l y que maneja con virtuosismo. Su evocació n de Niza en invierno, ciudad fantasma poblada por fantasmas, es incomparable. Novela de atmó sferas, Domingos de agosto es tambié n una novela de amor y una novela policí aca' (Jean Chalon, Le Figaro).
'A fuerza de destilació n, Modiano crea un misterio. Utiliza un registro que no está tan alejado del de Simenon' (D. J. , Le Quotidien de Paris).
'Tan difuso como siempre, el mundo umbrí o de Modiano resulta aquí má s misteriosamente absorbente que nunca' (Annie Coppermann, Les É chos).
'Cada novela de Modiano lleva la marca de un escenario concreto. Los decorados de Domingos de agosto son prodigiosamente modianescos' (Bertrand Poirot-Delpech, Le Monde).
'En Domingos de agosto Modiano traza una lí nea recta. Ha sustituido su nostalgia impresionista por una ló gica fatal. Aquí los flashbacks de Modiano funcionan como en el guió n de una pelí cula' (Jé rô me Garcin).