Dos extrañ as en un tren, un asesinato en el compartimento contiguo y el Fantasma es acusado del crimen y perseguido por la policí a de Parí s. Su ú nica pista, un alfiler con un cí rculo dorado, lo lleva a descubrir una banda compuesta por mujeres sin escrú pulos dedicadas al robo de joyas. . . y a matar a todo el que se interponga en su camino. Pero ellas ignoran que su enmascarado enemigo es el Duende que camina, el hombre que no puede morir. . .