La mayorí a de hé roes que conocemos son seres extraordinarios con poderes má gicos y una capa ondeando en sus hombros. Pero tambié n existen hé roes de carne y hueso, tan humanos como tú y como yo, que algunas veces se equivocan y otras aciertan a lo grande.
Isaac Newton fue uno de ellos. Sus poderes fueron una inmensa curiosidad, un gran conocimiento de las leyes matemá ticas y muchí sima capacidad de observació n. Gracias a ellos descubrió la ley de la gravedad y demostró que el movimiento de todos los cuerpos, desde los astros celestes hasta los objetos de nuestro mundo, podí an describirse con unas pocas leyes matemá ticas. Tal es la proeza de Isaac Newton, y esta es su historia.
Nadie mejor para explicá rnosla que Pedro Duque, el famoso astronauta cuyos viajes al espacio habrí a sido imposibles sin los descubrimientos de Newton.
Mis Pequeñ os Hé roes es una colecció n de biografí as ilustradas en las que se rinde homenaje a las figuras de la historia que han hecho del mundo un lugar mejor.