Su pasión por la escritura comenzó a muy temprana edad cuando su madre le regaló un libro que se encontraba en auge y era furor en esa época. Ese regalo desencadenó un gran amor por la lectura y la escritura, lo que derivó en el desarrollo de una imaginación que se fue perfeccionando con el correr de los años hasta concluirse en la publicación de su primera novela.
Cada personaje principal femenino tiene una característica propia de la escritora o algo que a ella le hubiera gustado ser o tener, lo que le permite expresarse con más soltura y naturalidad a la hora de escribir sus historias.
Así como ella disfrutó siempre de las novelas que leyó, escribe para que otros puedan también disfrutar de sus escritos al sentirse identificados con ellos permitiéndoles escapar durante un rato de la realidad del mundo y olvidarse de los problemas que pudieran aquejarlos (o, simplemente, disfrutar de un buen momento en soledad).