Este segundo volumen no fue escrito: fue rescatado.
Yo solo he hecho una cosa: transcribirlo.
Algunas páginas estaban manchadas de cera. Otras tenían símbolos apenas visibles. Muchas repetían una idea como si fuera ley:
"Lo que se hace en el día exacto,
dura el doble."
Y quizá por eso el Libro II se titula El Año Secreto: porque no es un calendario cualquiera, sino el año que existe por debajo del año, el que no se ve... pero se siente.
Donde otros solo ven festivos, el cuaderno veía umbrales.
Y donde otros veían tradición, el cuaderno veía magia viva.
Si el Libro I fue el caldero encendido en lo cotidiano,
el Libro II será el caldero encendido en las fechas marcadas.
Porque hay noches en las que una vela encendida no es una vela:
es un pacto.
Y hay días en los que decir una intención no es repetir palabras:
es abrir una puerta.
"Fecha señalada, destino escrito;
lo que hoy se llama, queda bendito."
Bran E. del Noce
(G.P.)