Si el comienzo de La Joya de las Siete Estrellas parece plantear una intriga, su atmó sfera se ve rá pidamente dominada por la omnipresencia de Tera, la reina y hechicera egipcia que desde hace milenios prepara su regreso al mundo de los vivos en un cuerpo mortal, y la novela se desliza hacia la fantasí a y el terror. La lú gubre y casi irrespirable atmó sfera que domina la mansió n londinense del egiptó logo Trelawny se trasladará despué s, aunque amplificada por un aura digna de H. P. Lovecraft, al de la solitaria casa de Cornualles donde aquel sabio y sus compañ eros de aventura intentará n, mediante la má gica Joya de las Siete Estrellas, resucitar a la momia de la antigua reina.