Borgo Vecchio, el barrio de Palermo en el que se desarrolla esta novela, está formado só lo por un puñ ado de calles estrechas en el corazó n de la ciudad, pero contiene todo su cará cter, oscuridad, violencia y belleza; contiene los vicios y las virtudes de la gente pobre. En este entorno geográ fico y moral viven Mimmo y Cristofaro, amigos fraternales, compañ eros de clase y có mplices; Carmela la prostituta y Celeste, su hija, que lleva el color del perdó n en su nombre; Totò el ratero y su legendaria pistola guardada en el calcetí n, que es objeto de admiració n de todos los niñ os? Por un lado está el mar, con su viento, que mezcla los olores y lleva la fragancia de la carne a los hogares de aquellos que nunca comen carne; por otro, la gran ciudad, con sus tiendas, señ oras adineradas, sus leyes y sus guardianes. En los callejones, el olor a pan horneado recorre el barrio como si tuviera vida propia y despierta el asombro y la capacidad de soñ ar de sus habitantes cada dí a.
Cruel y tierna como una fá bula de resonancias bí blicas, el tono poé tico e iró nico del narrador devuelve a esa cotidianidad marginal la fuerza sorprendente de los cuentos de hadas. Todo parece fruto de la imaginació n en esta historia fascinante, sin embargo, en su lenguaje, su ritmo y sus pulsiones humanas predomina la verdad.