Las sinuosas calles de Boston hablan de revolució n y renacer; incluso hoy es una ciudad progresista y rompedora. No se puede dar un paso sin topar con un monumento, pero sigue siendo vital, con su vibrante escenario artí stico, planificació n urbana de vanguardia y los eternos eruditos y pensadores que dan forma a su cultura en constante evolució n.