' De la amistad con una montañ a evoca de forma sensible y reflexiva el amor por la ascensió n hacia las cumbres, perseguidas durante toda una vida, desafiando el paso de los añ os'.
Le Monde
Por qué son tan fascinantes las montañ as? Antañ o temidas como horribles moles de piedra, son consideradas desde la é poca de Rousseau como un lugar de alivio y serenidad,
en contraste con las degeneradas ciudades, y despiertan una atracció n que no decae. Hijo de la nieve y los abetos, criado en Austria y Suiza, el autor tiene tambié n una relació n muy especial con el tema: cuanto má s alto sube, má s cercano es el reencuentro con su juventud. De modo que este libro es, en realidad, una especie de autobiografí a sensorial en la que todo contribuye al recuerdo del pasado.
Escalar significa oxigenar el espí ritu, volver a conectar alma y cuerpo en un ú nico bucle, un ejercicio de amistad que une a los compañ eros de cordada? Pero, por qué subir a la cima si solo es para volver a bajar, por qué el dolor de ascender se convierte en placer, por qué lo absurdo de esta prá ctica hace que lo absurdo de la existencia parezca trivial, qué metafí sica de lo absoluto está aquí en juego; qué desafí o al tiempo, al envejecimiento, al pá nico y al peligro? Queda espacio para una ontologí a del heroí smo en nuestros tiempos postheroicos?
Con un estilo resplandeciente y sensual, este ensayo es un compendio de cosas vistas y leí das, de literatura y filosofí a, de los rituales de una prá ctica apasionada y de preguntas
sobre la destrucció n de nuestro ecosistema; el crepú sculo de una forma de entender la aventura y, en ú ltimo extremo, el sentido de la vida.