En la actualidad, muchas personas consideran que la religió n está obsoleta y no entienden có mo los creyentes pueden justificar intelectualmente su fe. Los no creyentes han asumido durante mucho tiempo que la tecnologí a y la ciencia hacen irrelevante la religió n. Los creyentes, en cambio, la consideran vital para el bienestar espiritual y moral de la sociedad. Conduce realmente la modernizació n a la secularizació n? Y esta, a la decadencia moral? El soció logo Hans Joas sostiene que estas dos supuestas certezas han alejado a los acadé micos del debate contemporá neo serio. La ? opció n secular? no significa que la religió n deba declinar, sino que incluso los creyentes deben definir ahora su fe como una opció n entre muchas.
Joas desarrolla una alternativa al cliché del inevitable conflicto entre el cristianismo y la modernidad. El mundo moderno no es una amenaza para el cristianismo ni para la fe en general. Por el contrario, modernidad y fe pueden enriquecerse mutuamente.