En La canción del carillón, Camille Lemonnier construye una obra profundamente lírica en la que el sonido de un carillón se convierte en símbolo del paso del tiempo, la memoria y la vida interior. Más que una narración tradicional, el texto avanza como una evocación: escenas, sensaciones y recuerdos se entrelazan en una prosa rica y musical, característica del autor.
Lemonnier explora la relación entre el individuo y su entorno para reflexionar sobre la fugacidad de la existencia y la persistencia de las emociones. El carillón, con su canto repetido y melancólico, actúa como hilo conductor de una obra que oscila entre el realismo y la contemplación simbólica. Un texto delicado y sugerente, representativo del modernismo y del lirismo narrativo belga de finales del siglo XIX.