La presencia de la experiencia especializada resuena en nuestra vida cotidiana. Se recurre a los expertos para que nos asesoren sobre qué candidato es el ideal para un cargo, qué tipo de madera es la mejor opción para un proyecto de carpintería, qué científico dispone de los datos óptimos sobre los efectos de la contaminación atmosférica, qué profesor de oratoria es el mejor para obtener los créditos académicos adecuados, y mucho más. Normalmente se concibe a un experto como una persona que sabe más sobre un tema determinado y que puede generar una identificación más fuerte que una persona media. La lucha por alcanzar el estatus de experto está fundamentalmente ligada al poder y depende del reconocimiento de la autenticidad y la legitimidad por parte del público. En esencia, es una lucha que utiliza la retórica. Iniciada en 1984, la conferencia TED se ha convertido en un actor clave en un movimiento arquitectónico para fabricar conocimientos especializados. Inspiradas en el movimiento Lyceum de principios del siglo XX en Estados Unidos, las conferencias TED se han extendido rápidamente en la cultura pública. Los 'vídeos de charlas' de TED son artefactos del aula. Del mismo modo, las conferencias TED se han convertido en modelos de participación comunitaria que funcionan retóricamente para demostrar la atribución y la fabricación de la experiencia.