Pasarse de listo es una novela de Juan Valera que se publicó inicialmente por entregas en el periódico El Campo en 1877. Aunque es quizá una de las obras menos conocidas de Valera, ofrece una profunda mirada a las convenciones sociales de la época, especialmente en lo que respecta a las normas de "elegancia" y "buen tono".
La trama sigue a Don Braulio, un hombre que se considera viejo y feo, y que está casado con una mujer mucho más joven que él. Don Braulio está convencido de que su esposa lo engaña con el conde de Alhedín, aunque en realidad su relación no va más allá de un inocente coqueteo. Esta inseguridad y autoengaño se enmarca en un escenario más amplio que examina las apariencias sociales y la necesidad de mantener una cierta imagen.
El inicio de la novela ofrece una irónica descripción del "supremo ideal aristocrático" que implicaba ir de vacaciones a ciertos lugares elegantes y mantener un tipo específico de residencia. A través de esta descripción, Valera satiriza las pretensiones sociales de las personas que intentan vivir más allá de sus medios solo para cumplir con las expectativas sociales. Las "leyes y liturgias del buen tono" se presentan como una especie de religión, con su propia deidad, la Moda, a quien las personas intentan complacer incluso si eso significa vivir una mentira.
Pasarse de listo es aguda en su crítica social, presentando un retrato penetrante de las ansiedades y vanidades humanas. Don Braulio representa el tipo de persona que está tan consumido por las preocupaciones sobre las apariencias que no puede ver la realidad tal como es. Su obsesión por mantener ciertas apariencias lo lleva a malinterpretar la conducta de los demás y a cuestionar su propio valor.
Pasarse de listo es una obra que combina la crítica social con un profundo conocimiento de la psicología humana. Aunque pueda no ser tan conocida como otras obras de Valera, ofrece una mirada incisiva a los peligros del autoengaño y la vanidad, temas que continúan siendo relevantes hoy en día. Esta novela es un estudio interesante de cómo las inseguridades personales pueden ser magnificadas por las presiones de la sociedad, y cómo la obsesión por mantener una cierta imagen puede llevar a una profunda infelicidad y malentendido.