Me pregunto: Tendrá todaví a destino la literatura, en este mundo donde todos los niñ os de cinco añ os son ingenieros electró nicos? Y quisiera responderme: Quizá el modo de vida de nuestro tiempo no resulte demasiado bueno para la gente, ni para la naturaleza; pero es sin duda muy bueno para la industria farmacé utica.
Por qué no podrí a ser tambié n muy bueno para la industria literaria? Todo depende del producto que se ofrezca, que ha de ser tranquilizante como el valium y brilloso y light como un show de la tele: que ayuda a no pensar con riesgo ni a sentir con locura, que evite los sueñ os peligrosos y que sobre todo evite la tentació n de vivirlos. Pero ocurre que é sa es exactamente la literatura que no soy capaz de escribir ni de leer.
Eduardo Galeano.