Valladolid fue una de las provincias de la Meseta norte de Españ a en donde prosperó antes la sublevació n militar contra la Repú blica, en 1936. En ese triunfo, al igual que en el resto del territorio castellano y leoné s, la contribució n del pequeñ o y mediano campesinado ha sido considerado muy importante, decisivo incluso. Someter a revisió n ese supuesto, no para negarlo, pero sí para situarlo en sus justos lí mites, es el objetivo de este libro, lo que ha conllevado estudiar a escala de esta provincia- los procesos, diferenciados, de politizació n de la població n campesina a lo largo de los añ os 30. No solo a travé s del aná lisis de los resultados electorales, sino tambié n del fuerte desarrollo de la sindicació n jornalera, del activismo de los partidos polí ticos entre los que sobresalió Acció n Popular, de la labor de las asociaciones piadosas, muy bien implantadas en el mundo rural que promocionaron cultos muy beligerantes con el ré gimen republicano. No se descuida tampoco la llamada cuestió n triguera para evaluar su incidencia en estos procesos.
En el libro, en fin, se presta una especial atenció n a la Primavera del Frente Popular y a los episodios violentos que menudearon en la provincia vallisoletana, pero sin dar por descontado que fueran determinantes en que se gestara un clima irrespirable que llevara insensiblemente al golpe de estado de julio del 36. Y, por ú ltimo, se examina lo sucedido inmediatamente despué s de la sublevació n para mostrar que el apoyo del campesinado castellano no fue tan uná nime como se ha supuesto.